Desde una perspectiva pedagógica y educativa, Sarlé analiza qué es un juego y que no, para lo que recupera las teorizaciones de Wittgenstein. Éste autor establece que no todos los juegos cumplen con los mismos requisitos y que sin embargo pueden considerarse dentro del mismo concepto juegos que sean muy disimiles entre sí. Esto se debe a que determina el concepto de juego como un “fenómeno abierto”, en donde existen gran cantidad de aspectos a considerar dentro del universo lúdico que pueden presentarse de diferente modo dependiendo del o los juego a los que se haga referencia. Este “parentesco familiar” es lo que este autor establece para vincular juegos de mesa en donde hay dos bandos que compiten entre sí dentro de ciertas reglas, con juegos más libres como tirar una pelota contra una pared en donde solo existe un jugador.
Esta perspectiva permite comprender el amplio universo de los juegos y pensar que este concepto quizás no es homogéneo ni cerrado, capaz de agrupar bajo la misma definición a todas las actividades lúdicas. En muchos casos se emplea la palabra juego para designar acciones, situaciones, artefactos u objetos según la mirada desde la cual se analiza lo observado. Dentro de este planteamiento se puede abordar el juego desde una perspectiva pedagógica, vinculado con la enseñanza-aprendizaje.
Sarlé. “Juego y aprendizaje escolar: los razgos del juego en la educación infantil”. Ediciones Novedades Educativas. Buenos Aires. Pg 47
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