La actividad lúdica es parte del ser humano, debido a que todos hemos jugado alguna vez; algunos más, otros menos, algunos solo en su infancia y otros aún siendo adultos.
Existen muchas clases de juegos, juegos que son solo para una persona o para compartir; juegos de tablero, o aquellos en los que es necesario solo la imaginación o el ingenio; juegos que se realizan en el interior y juegos al aire libre; etc.
La historia de los juegos es muy antigua, debido a que la acción de jugar a sido desarrollada por todas las culturas en diversos momentos socio-históricos. Pero es necesario entender el concepto de juego para comprender la importancia del mismo, y su relación con la sociedad.
Huizinga lo define como una “actividad libre”, en donde la persona que juega de una u otra manera traspasa los límites de la realidad, más específicamente de su propia realidad, de manera que deja de lado sus responsabilidades, preocupaciones, relaciones personales, etc. Por eso se dice que cuando el hombre juega es libre, como así también es libre de abandonar el juego cuando desee, ya que Huizinga establece que es “algo superfluo, no es una necesidad física ni un deber moral. El juego se produce dentro de ciertos límites espacio-temporales, dentro de los cuales se desarrolla la actividad, en donde la persona que juega acepta las reglas que constituyen este espacio.
Otro teórico importante en el área es Caillois, quien define a los juegos como “una actividad libre, incierta, separada, improductiva, reglamentada y ficticia”. Se puede entender que en cuanto a libre, Caillois se refiere a que se presenta como una actividad “atractiva y alegre”, en donde es el sujeto quien busca participar en el, sin obligaciones, sino por simple gusto; incierta, porque plantea determinada incertidumbre la cual va siendo revelada por el jugador y condicionada a su vez por él; separada, en relación a lo que ya planteaba Huizinga del espacio y el tiempo en el que se desarrolla, abstrayéndose en cierta medida de la propia vida del jugador; improductiva, ya que no busca generar bienes ni nuevos elementos para el jugador, ya que una vez finalizado el juego todo vuelve a ser como antes, sin modificaciones aparentes; reglamentada, debido a que esta actividad se desarrolla a partir de normas que no responden a aquellas que regulan la vida ordinaria, sino que son una construcción específica para ese juego; y ficticia, ya que el juego es una construcción que no respeta normas ni leyes más que aquellas que permiten darle forma, escapando a los convencionalismos de la sociedad, haciendo que el jugador pueda desenvolverse dentro de la imaginación y la ficción.
Bibliografía:
- Caillois, Roger. "Teoría de los juegos". Ed. Seix Barral., S.A. Barcelona. 1958
- Huizinga, Johan. "Homo ludens". Ed. Emecé Editores S.A. Buenos Aires1957
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muy buen aporte.
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