Nuevas meditaciones sobre la técnica – F. Broncano
En el capítulo “Conocer y actuar a través de la tecnología”, Manuel Liz de la universidad de La Laguna, plantean las relaciones y diferencias entre la Técnica y la Tecnología, y posteriormente entre Ciencia y Tecnología.
Se podría decir que muchas veces algunas palabras se utilizan como sinónimos de otras y esto se aplica en el caso de la técnica y la tecnología; pero Liz, como tantos otros, establece la diferencia entre ambos conceptos. Define a la técnica como “actividades o sistemas de acciones artesanales, artísticas, dirigidas hacia el propio cuerpo y su entorno inmediato, etc, de carácter socialmente estructurado pero no directamente integradas en los procesos productivos industriales”. Mientras que las tecnologías son “actividades o sistemas de acciones socialmente estructuradas, pero esta vez sumamente integradas en los procesos productivos industriales y estrechamente vinculadas al conocimiento científico”.
Se podría decir que la estrecha vinculación entre estos conceptos se debe a que ambos son “actividades o sistemas de acciones” que buscan satisfacer necesidades, siendo una de sus diferencias más notorias que cada uno se aplica a contextos y situaciones diferentes. A la vez el autor establece que “las clases de actividades son, por definición, entidades abstractas”, lo que se aplica a técnica y tecnología, no así a sus resultados, es decir, a la materialización de lo abstracto, dando como resultado algo concreto.
La técnica es más antigua, según el autor que la tecnología, ya que ha estado presente a lo largo de toda la historia de la humanidad. Esto se debe a que tiene carácter se satisfacer intereses individuales, en donde quien la ejerce posee el conocimiento necesario adquirido, (generalmente) por si mismo, o transmitido entre semejantes. En cambio la tecnología está, por así decirlo, más relacionada con la ciencia, debido a que ella surge con la industria, momento de auge de las ciencias tecnológicas y modernas; la tecnología a diferencia de la técnica, responde a necesidades colectivas, en donde el campo de acción es más complejo e institucional.
Retomando la relación tecnología-ciencia, se generan confusiones entre éstos términos debido a que buscan satisfacer los mismo intereses, es decir, la ciencia busca comprender y analizar la realidad con una fuerte tendencia a los interese prácticos, punto de unión con la tecnología que actúa sobre la realidad, en muchas ocasiones a partir del conocimiento científico.
En este análisis de estos conceptos que realiza Liz establece que la ciencia el saber se estructura en Teorías y tanto en la técnica como en la tecnología se estructura en Modelos. Este último concepto es el que me interesa rescatar por varias cuestiones. Un modelo puede o no, ser la materialización o construcción concreta de una teoría; si se lo considera desde la ciencia, el modelo responde a una teoría que lo sustenta, mientras que desde la perspectiva tecnológica, lo relevante se desliza por el “diseño” de dicho modelo, aunque éste responda o no a una teoría de base.
En un trabajo de investigación con fuerte impronta proyectual, como una tesina, se podría pensar que se conjugan de alguna forma las cuestiones anteriormente mencionadas, debido a que es necesario el marco teórico que conduzca el conocimiento para poder resolver una pieza concreta, generando modelos teóricos de análisis y construcción teórica y modelos prácticos, concretos, que den cuenta de la aplicación del saber producido anteriormente. Una disciplina como el diseño de la comunicación visual puede, según sea el caso, poder llevar esto acabo, y es quizás lo que se intenta realizar con el propio trabajo de tesina.
Para terminar, siguiendo con el concepto de modelo, Liz plantea que dentro del área tecnológica existen “modelos mentales”, los cuales “estarían constituidos por un tipo peculiar de imágenes, por imágenes mentales. Estas imágenes siguen siendo muy concretas, tienen un gran valor icónico (…) y no son, en general, modelos de ninguna teoría previa, pero incorporan diseños en un sentido incuestionable”. Esto tiene algún punto de unión entre los modelos mentales que explicita Norman en su libro la “Psicología de los objetos cotidianos”; según este autor, los modelos mentales son aquellos que realizamos a partir de nuestras experiencias y de la interacción con los objetos y el medio en el que nos encontramos. Es un dispositivo del cual disponemos para poder comprender el universo de los objetos y la forma en laque éstos funcionan; por medio de estos modelos realizamos imágenes mentales de elementos concretos que nos son útiles a la hora de enfrentarnos con una nueva situación u objeto, teniendo directa información y conocimiento previo y analizando las diferencias y similitudes que posee con lo ya conocido.
Bibliografía:
- Broncano, F. “Nuevas meditaciones entre la técnica”. Editorial Trotta
- Norman, D. “La psicología de los objetos cotidianos”. Ed Nerea. España. 2003
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